La Catedral de Vicente Blasco Ibáñez
Publicado por alfpecha | Dentro de Libros, Vicente Blasco Ibáñez
Gabriel Luna regresa a su Toledo natal después de media vida recorriendo el mundo. Se fue de la ciudad, siendo una joven promesa para la iglesia y vuelve fugitivo, escondiéndose debido a sus ideas revolucionarias (o anarquistas dependiendo de cómo se mire). Enfermo por las brutales palizas recibidas en su estancia en las cárceles, decide volver a la catedral de Toledo, en la que vivió de pequeño junto con su familia, para encontrarse con su hermano, y buscar su protección. Escondido de los ojos del mundo encontrará allí una sociedad basada en la religión y en la pobreza. En los edificios aledaños al templo vive una población que depende totalmente de la prosperidad de la iglesia.
Compartirá las penurias de los habitantes de la pequeña sociedad que vive allí. La pobreza, las enfermedades, los resentimientos de una sociedad que se resiste a cambiar. Gabriel pese a intentar pasar completamente desapercibido volverá al candelero exponiendo sus ideas, totalmente contrarias a lo establecido, cuestionando a la iglesia inventada de los hombres, al ejército, a la política, lo que a la larga le volverá traer problemas.

Parece mentira que esta obra esté escrita hace más de cien años. Dejando aparte de la trama, los temas que se trata el autor por medio de las ideas de Gabriel están todavía hoy de rabiosa actualidad. En una época en la que la iglesia y el ejército mantienen su control moral sobre la sociedad Blasco Ibáñez se atrevió a ponerlos en evidencia. Las charlas que el protagonista comparte con sus vecinos no tienen ningún desperdicio. Son personas con pocas miras, acostumbrados a lo establecido, que no han conocido ninguna alternativa a su cruda realidad. Luna, el protagonista, ha vivido más que todos los habitantes de la catedral juntos. Ha vivido los desengaños de la fe, de la política, del honor, del amor… Lo que no puede imaginar es que al tratar de abrir los ojos a los conciudadanos (a lo largo de toda su vida) encontraría justamente lo contrario a lo que pretende.
Gabriel aboga por la clarividencia de mente, la buena voluntad de las personas, el reparto equitativo de la riqueza, pero es algo que todavía hoy está fuera de nuestro alcance. Toda la fuerza de la novela la lleva este personaje a sus espaldas. He de reconocer que al comienzo del libro me pareció algo cargante, pero mi interés fue en aumento a la par que el fugitivo iba planteando sus ideas a los demás. Estaba deseando ver con qué saldría en el siguiente tema de conversación, en como plantearía o daría del revés las convicciones establecidas de aquel tiempo.
La catedral de Toledo es una protagonista más del libro, ya que toda la acción se encuentra en ella o en sus alrededores. El autor nos da un recorrido por dentro y por fuera, colmándonos de detalles (en ocasionas quizá demasiados) y curiosidades. Nos conduce por recovecos que no podríamos ni imaginar que existen los que hemos estado allí en multitud de ocasiones. Te descubre detalles que en las siguientes visitas intentaremos comprobar. Aunque dichos detalles sean de hace más de un siglo.
Es un libro que merece la pena leer. Quizás no por la historia en sí, pero si por los planteamientos de los ideales del autor, poniéndonos en el marco histórico claro. Por ese motivo fue prohibido durante décadas en España, tal y como nos recuerda el prólogo del libro. Por cierto, dejarlo para después de leer la historia, ya que desvela algunos detalles importantes de la trama. La edición que me he leído viene con muchas fotografías de la época, con los lugares que describen y los momentos que de la trama, como el corpus (fiesta muy importante en Toledo), que ayudan al lector a situarse.
El libro lo podréis encontrar (no se si está totalmente integro, aunque lo parece) en el servicio Google Books. Pulsar aquí para acceder a él.
Páginas: 381
Año: 1903
Nota: 
Nos leemos en el siguiente capítulo





1 April 2011 at 9:28 pm
Tenia curiosidad por leer algo de este autor… tu comentario me ha convencido