20.000 leguas de viaje submarino de Julio Verne
Publicado por alfpecha | Dentro de Julio Verne, Libros
Un misterioso monstruo marino ésta sembrando de miedo los mares. La confusión que genera es tal que ningún navío viaja seguro por ningún océano. Ha sido visto en puntos tan distantes en apenas unos días que incluso se piensa en un ser sobrenatural. Por otro lado se cree que es un conjunto de coincidencias que alimentado por la superstición está llegándose a un punto alarmista. El profesor francés Pierre Aronnax, famoso por sus estudios oceanográficos, de visita por los Estados Unidos, es partidario de la explicación más lógica. Sería un intenso cetáceo está siendo avistado de modo constante, y ha sido relacionado con las desapariciones de varios buques. También podría ser el causante de algunos ataques a buques que han sufrido boquetes es el casco, ya que los narvales tienen un apéndice similar a un cuerno.
La marina estadounidense vota un buque de guerra con el objetivo de dar caza al monstruo. El profesor Aronnax es invitado, junto con su ayudante Conseil, a la expedición. En el navío forjaran amistad con un arponero canadiense llamado Ned Land que espera ganarse la pieza. Tras semanas de infructuosa búsqueda por varios océanos deciden abortar la misión. Sin embargo en el último momento aparece el misterioso animal, con lo que comienza la caza de este. En uno de los lances el barco es embestido por el animal quedando averiado. Al mismo tiempo el profesor cae al agua quedando desamparado en el mar. Su ayudante se lanza a ayudarle con lo que ambos quedan flotando hasta que aparece Land. Este se encontraba intentando arponear al cetáceo cuando quedó atrás.
Tras un tiempo a la deriva llegan a una especie de escollo artificial pronto descubrirán que el monstruo que perseguían es un ingenio creado por el hombre y que se encuentran encima de él. Pronto son llevados al interior, donde conocerán al capitán Nemo, que comanda esta nave submarina, surcando los mares a su antojo. Prisioneros sin ataduras dentro de la nave, conocida como Nautilus, recorran los fondos marinos de todo el globo terráqueo asombrándose a cada momento con nuevas e insospechadas maravillas.

Lo primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de 20.000 leguas de viaje submarino es a James Mason haciendo de Nemo y a Kirk Douglas de Land en la película de Disney de 1954. En seguida pensamos también que es una historia para niños y que la tenemos ya muy vista (me apunto reflexionar sobre esto otro día). Como suele suceder estamos equivocados. Si tuviese que decir en dos palabras que me ha parecido, estas serian “es diferente”. ¿Pero en qué sentido? En lo fundamental es igual a la historia que siempre hemos escuchado o visto por la televisión. Un monstruo está haciendo estragos por los mares metiendo el miedo en el cuerpo a todo aquel que se atreva a navegar, se intenta dar caza y los tres protagonistas caen en manos de Nemo, que les priva de libertad pero que les muestra las maravillas oceánicas. Bien. Pero la concepción es diferente en el libro. No se sabe casi nada de Nemo ni de su tripulación en ningún momento. Es un personaje que solo aparece para dar paso a nuevos hitos en la historia, los cuales son muchos más que los que hay en la película (siempre me voy a referir a la de Disney, que me parece la más famosa). Su halo de misterio es tal que descoloca al lector, no sabiendo ni sus metas ni sus motivaciones. El aislamiento de su persona del mundo está provocado por un odio enfermizo hacía la humanidad en general, pero que apenas expresa quedando pendiente siempre en el aire hasta uno de los momentos finales.
Asimismo muchos hechos han sido cambiados, como el famoso ataque del pulpo, quizás menos espectacular en el papel pero de mayor carga emocional; la caza final del Nautilus, que no es tal; y quizás lo más importante, la resolución del personaje de Nemo. Otros, han sido obviados, como el paso por debajo de Egipto, la llegada al Polo Sur (con unos emocionantes momentos entre los hielos de los icebergs) o las distintas “excursiones” por los fondos marinos que incluye una por la mismísima Atlantida. Que conste, que no revelo nada que no se pueda sacar de los títulos de los capítulos.

La portada original
Ya buscando por ahí os puedo contar también que originalmente se publicó como facsímil desde marzo de 1869 hasta junio de 1870. Siendo la primera edición oficial como libro en 1869-1870(aunque estaba dividida en dos). Hace gracia saber que, por lo visto, la primera edición real, e integrada en un solo volumen, fue realizada en 1869 en España en vez de en Francia. Hecho que, por supuesto, nuestros vecinos galos nunca nombran. El libro pertenece a la serie de “Viajes Extraordinarios”, y a su vez forma una teología junto con “Los hijos del capitán Grant” (facsímil entre 1865 y 1867) y “La isla misteriosa” (facsímil entre 1874 y 1875).
Creo que esta es una buena recomendación para toda la familia. Solo voy a ponerle una pega. Las explicaciones sobre la fauna y flora del mar pueden llegar a ser desesperante, ya que parecen casi tratados científicos. Demasiada nomenclatura que frena en exceso su lectura. Como es un libro de interés cultual y su autor hace ya mucho que murió su obra es de libre acceso, así que si no la encontráis la podéis descargar de para leerla en librosgratisweb.com (en pdf) o en Wikisource .
Primera Edición: 1869
Páginas: 232
Nota: 
Nos leemos en el siguiente capítulo.




